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Existen diversas diferencias entre estos dos tratamientos. Exponemos a continuación algunas de ellas:

El implante dental no necesita ningún diente secundario para su aplicación. En cambio, las prótesis dentales necesitan de un diente sano y sin problemas endocrinos, que deberá ser tallado para la colocación del puente.

Otra notable diferencia entre las prótesis y los implantes dentales es la limpieza  y mantenimiento de estos. En los implantes dentales la limpieza es la misma que los dientes normales y no necesitan de un mantenimiento extra. En cambio, el mantenimiento de las prótesis necesita un trabajo mucho más laborioso y una limpieza profunda con un cepillo y limpiador diferente al que usamos con los dientes normales. Además, las prótesis dentales deben ser retiradas de la boca al dormir para que la saliva cumpla su función como limpiador en la noche; y la prótesis debe colocarse en un vaso o recipiente con agua y si se desea algún desinfectante.

Es también muy importante tener en cuenta la diferencia en la comodidad en la boca entre las prótesis y los implantes dentales. Los implantes dentales presentan una mejor vocalización, masticación y adaptación que las que tienen prótesis dental.

La endodoncia es el procedimiento mediante el cual se elimina (total o parcialmente) la pulpa del diente y se sella el conducto pulpar. La pulpa es la parte interior del diente y está constituida por un tejido blando que contiene los nervios y los vasos sanguíneos. Este tejido puede infectarse provocando la inflamación y necrosis de este.

La causa más frecuente de la infección de la pulpa es la existencia de caries, aunque existen otros factores como pueden ser traumatismos o el roce entre dientes.

La sustitución de unas piezas dentales por unos implantes es un proceso complejo que depende de muchas variables por lo que establecer unos plazos generales es muy poco fiable.

Un caso excepcional  en el que todo resulta idóneo para la colocación del implante puede suponer un periodo mínimo de 3-4 meses. Aunque hay que tener presente que lo normal es que se presenten diferentes casuísticas que prolonguen este plazo en el tiempo.

Los brackets se pegan a los dientes mediante cemento fotopolimerizable quedando firmemente unidos.

De forma habitual,  los brackets se despegan por una manipulación o uso incorrecto por parte del paciente. No obstante, en casos aislados,  también es posible que el cemento se haya deteriorado por algún motivo externo o algún movimiento involuntario de la mandíbula.

Cualquier tratamiento quirúrgico invasivo provoca una inflamación en la zona afectada que puede resultar muy variable dependiendo de la respuesta de cada persona. Este proceso inflamatorio desaparece en unos días.

El uso de una nueva prótesis dental puede provocar dolor o molestias de forma temporal. Esto puede ser debido principalmente a dos factores.

En primer lugar hay que tener en cuenta que la prótesis ocupa un hueco que antes estaba vacío total o parcialmente. El paciente debe acostumbrarse a esta nueva circunstancia y aprender a convivir con ella hasta que toda la mucosa y musculatura mandibular se adapte al nuevo elemento existente en la boca.

Al mismo tiempo, la prótesis, a pesar de estar realizada a partir de moldes tomados en exclusiva para cada paciente puede presentar ciertas irregularidades que deberán ser modificadas hasta que esta ajuste a la perfección.

La limpieza dental no es un proceso doloroso, pero si puede resultar molesto dependiendo de la sensibilidad del paciente, de la limpieza que mantenga en la boca y del tiempo que haya pasado desde la última limpieza debido a la inflamación de los tejidos.

Existen diversos tipos de brackets. En cuanto a su color, podemos encontrar brackets metálicos y brackets de zafiro y cerámicos (brackets estéticos). Estos últimos tienen el mismo color que el esmalte del diente por lo que pueden parecer transparentes.

La limpieza dental es un tratamiento que consiste en eliminar el sarro acumulado en los dientes o bajo las encías. El color de este sarro afea el color natural del diente, al ser eliminado, la pieza dental queda limpia mostrando su color natural pero esto no significa que se blanquee.

La única opción para blanquear una pieza dental propia es realizar un blanqueamiento dental de calidad.

El blanqueamiento dental es un tratamiento dental estético que permite eliminar la mayoría de las manchas producidas por agentes externos (té, café y otras infusiones, cigarrillos, etc.) y de esta forma reducir varios tonos el color original de las piezas dentales, dejando los dientes más blancos y brillantes.

Este tratamiento puede provocar sensibilidad dental ya que su efecto hace que los poros de las piezas dentales se abran dejando la pulpa dental accesible. Esta apertura es temporal por lo que dicha sensibilidad dental debe desaparecer al cabo de las horas o días.

El efecto de la anestesia varía en función de cada persona y su sensibilidad. De forma orientativa, la anestesia local que se suele utilizar para intervenciones menores suele durar entre hora y media y dos horas.

Si se habla de sedación consciente, el efecto de esta abarcará toda la intervención a la que sea sometida el paciente.

El empaste dental es un procedimiento odontológico para la eliminación de una caries. En primer lugar se limpia la cavidad causada por la caries y se realiza un grabado sobre el esmalte y se aplica un adhesivo que servirá para sustentar el material de relleno. Éste se coloca por capas y se endurece mediante la aplicación de una luz halógena. El material de relleno se irá moldeando con el fin de devolver al diente su forma original y, de este modo, recuperar su funcionalidad. Este proceso sella totalmente el diente por lo que no existe riesgo alguno de infección.

Sí es necesario esperar a que la anestesia se haya eliminado totalmente para evitar morderse de forma inconsciente.

El curetaje es un tratamiento de eliminación de la placa bacteriana que va más allá de la simple limpieza de la superficie de los dientes y que se realiza cuando existe inflamación de las encías por una enfermedad periodontal (gingivitis o periodontitis).

Se trata de eliminar las bacterias que se acumulan por debajo de la línea de las encías, produciendo la inflamación de las mismas y que se abren paso hacia la raíz de los dientes generando lo que se denomina bolsa periodontal, en la que las bacterias encuentran un medio idóneo para desarrollarse y minar la estructura dental. El objetivo del curetaje es precisamente eliminar las bacterias de la bolsa periodontal, raspando las raíces del diente y eliminar el sarro acumulado, mediante la utilización de un instrumento llamado cureta.

La enfermedad periodontal afecta a las estructuras que sostienen el diente y éste comenzará a moverse a medida que las bacterias realizan su labor y el daño avanza. El problema es que por lo general no aparecen síntomas hasta que el daño causado a la estructura del diente es importante. Y hay que señalar que éste suele ser irrecuperable.

La piorrea es una enfermedad provocada por las bacterias de la placa bacteriana que se manifiesta por la inflamación de las encías, recesión gingival, mal olor de boca, destrucción de hueso de soporte del diente y finalmente la movilidad y la pérdida del diente.